lunes

El plaza nuestro de cada día

demasiado temprano como para estar despierto y sin embargo iba a enfrentar mi camino, otra vez muy noche para ser un nuevo día. Ya soñaba con echarme una siestita más de camino al trabajo en el Plaza. Cuando un delicioso conductor intenta atropellarme mientras yo caminaba por la calle… porque la vereda estaba cortada. Pasó rozándome con su autito y golpeándome con su retrovisor. Qué pena no haberle dado un golpe ninja al retrovisor y habérselo roto. Qué mal me caen los conductores, qué poco respeto tienen por el peatón. ¿Qué se supone que tenía que haber hecho? ¿Volar?
La gente está fatal por las mañanas, y yo soy definitivamente el primero. No vamos a negar la evidencia, pero es verdad. El Sábado, por ejemplo, casi me tengo que trenzar con una turba de gente en el micro, que se negaban a hacer espacio para que el resto pudiésemos entrar. Nunca he entendido esa obsesión ¿platense? por ponerse en principio del pasillo y de la puerta y agarrarse de manos y piernas a ella, teniendo el resto del pasillo libre por completo. Parece que se fueran a bajar en la siguiente pero no, van a salir hasta después que vos. Es increíble. Todo el pasillo vacío, y cuando intentás entrar por la puerta, ¡zas! en toda la boca. No hay forma humana de entrar, porque una muralla humana de un tamaño descomunal te lo impide. Y claro, o te lanzás contra ella e intentas abrirte paso o se te queda cara de piedra y esperás hasta el siguiente, donde te va a pasar lo mismo.
Yo el Sabado iba calentito, así que solté mientras subía: se pueden mandar un poco para el fondo, que tenemos que llegar todos a casa. Y una señora, ni lenta ni tonta me dijo: -y por qué no te metes vos, nene. Dicho y hecho. Obvio que esa misma señora se quejó por mis formas al atravesar con toda mi humanidad por un hueco de diez centímetros, pero en fín. Solo fue cuestión de subir el volumen de "if you want blood" y que relate cuando quiera. Luego dicen que los jóvenes no nos enteramos de nada porque estamos todo el día con nuestros auriculares. Con gente así ¿quién quiere enterarse de lo que dicen?

No hay comentarios: