En este último tiempo he tratado de hacer mi propia introspección. Sentía la necesidad de hacerlo porque veía muchas fisuras en mis conductas. Aún hoy veo haces de luces por algunas fisuras que no logro distinguir de donde vienen. Una de las cosas que me he replanteado es si realmente la energía y el lazo en las amistades que tengo son tan profundos y vivaces. No solo el hurgar en ese tema me resultó molesto e incomodo sino que obtuve algunos resultados que no me gustaron y a la vez me decepcionaron. Termino pensando que el amigo verdadero, al igual que el amor verdadero, es invisible a los ojos. Como en una remake del Principito
Analizar mi propio YO, todo un tema. Pero necesitaba verme. Necesitaba y necesito hacer introspección de mi momento de vida actual.
¿Viste los tiburones como mientras nadan en el mar juntan peces parásitos a su alrededor y no se dan cuenta ni se percatan de ellos? Así siento ha veces que las personas se aproximan y no te das cuenta de ello pero mientras tanto necesitan de vos para sus vidas… en algún sentido, claro.
Preguntarme sobre la amistad, el amor, el trabajo, las relaciones personales y otros temas puntuales me ha ayudado a darme cuenta cuantos grados viré en el océano de mi propia vida. Siempre es bueno agarrar la brújula y ver si aún seguimos el mismo rumbo o estamos cerca de encallar… Siempre es bueno agarrar lápiz y papel y hacer una introspección de nuestro YO interior… ¿no lo creés?
martes
lunes
El plaza nuestro de cada día
demasiado temprano como para estar despierto y sin embargo iba a enfrentar mi camino, otra vez muy noche para ser un nuevo día. Ya soñaba con echarme una siestita más de camino al trabajo en el Plaza. Cuando un delicioso conductor intenta atropellarme mientras yo caminaba por la calle… porque la vereda estaba cortada. Pasó rozándome con su autito y golpeándome con su retrovisor. Qué pena no haberle dado un golpe ninja al retrovisor y habérselo roto. Qué mal me caen los conductores, qué poco respeto tienen por el peatón. ¿Qué se supone que tenía que haber hecho? ¿Volar?
La gente está fatal por las mañanas, y yo soy definitivamente el primero. No vamos a negar la evidencia, pero es verdad. El Sábado, por ejemplo, casi me tengo que trenzar con una turba de gente en el micro, que se negaban a hacer espacio para que el resto pudiésemos entrar. Nunca he entendido esa obsesión ¿platense? por ponerse en principio del pasillo y de la puerta y agarrarse de manos y piernas a ella, teniendo el resto del pasillo libre por completo. Parece que se fueran a bajar en la siguiente pero no, van a salir hasta después que vos. Es increíble. Todo el pasillo vacío, y cuando intentás entrar por la puerta, ¡zas! en toda la boca. No hay forma humana de entrar, porque una muralla humana de un tamaño descomunal te lo impide. Y claro, o te lanzás contra ella e intentas abrirte paso o se te queda cara de piedra y esperás hasta el siguiente, donde te va a pasar lo mismo.
Yo el Sabado iba calentito, así que solté mientras subía: se pueden mandar un poco para el fondo, que tenemos que llegar todos a casa. Y una señora, ni lenta ni tonta me dijo: -y por qué no te metes vos, nene. Dicho y hecho. Obvio que esa misma señora se quejó por mis formas al atravesar con toda mi humanidad por un hueco de diez centímetros, pero en fín. Solo fue cuestión de subir el volumen de "if you want blood" y que relate cuando quiera. Luego dicen que los jóvenes no nos enteramos de nada porque estamos todo el día con nuestros auriculares. Con gente así ¿quién quiere enterarse de lo que dicen?
La gente está fatal por las mañanas, y yo soy definitivamente el primero. No vamos a negar la evidencia, pero es verdad. El Sábado, por ejemplo, casi me tengo que trenzar con una turba de gente en el micro, que se negaban a hacer espacio para que el resto pudiésemos entrar. Nunca he entendido esa obsesión ¿platense? por ponerse en principio del pasillo y de la puerta y agarrarse de manos y piernas a ella, teniendo el resto del pasillo libre por completo. Parece que se fueran a bajar en la siguiente pero no, van a salir hasta después que vos. Es increíble. Todo el pasillo vacío, y cuando intentás entrar por la puerta, ¡zas! en toda la boca. No hay forma humana de entrar, porque una muralla humana de un tamaño descomunal te lo impide. Y claro, o te lanzás contra ella e intentas abrirte paso o se te queda cara de piedra y esperás hasta el siguiente, donde te va a pasar lo mismo.
Yo el Sabado iba calentito, así que solté mientras subía: se pueden mandar un poco para el fondo, que tenemos que llegar todos a casa. Y una señora, ni lenta ni tonta me dijo: -y por qué no te metes vos, nene. Dicho y hecho. Obvio que esa misma señora se quejó por mis formas al atravesar con toda mi humanidad por un hueco de diez centímetros, pero en fín. Solo fue cuestión de subir el volumen de "if you want blood" y que relate cuando quiera. Luego dicen que los jóvenes no nos enteramos de nada porque estamos todo el día con nuestros auriculares. Con gente así ¿quién quiere enterarse de lo que dicen?
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